El Viento del Norte y El Sol es una de las fábulas de Esopo:
“Un emperador estaba saliendo de su palacio para dar un paseo matutino cuando se encontró con un mendigo. Le preguntó: -¿Qué quieres?
El mendigo se rió y dijo: -Me preguntas como si tú pudieras satisfacer mi deseo-.
El rey se rió y dijo: -Por supuesto que puedo satisfacer tu deseo-. ¿Qué es? Simplemente dímelo.
Y el mendigo dijo: -Piénsalo dos veces antes de prometer-. El mendigo no era una mendigo cualquiera, había sido el maestro del emperador en una vida pasada. Y en esa vida le había prometido: ” Vendré y trataré despertarte en tu próxima vida. En esta vida no lo has logrado, pero volveré…”
Insistió: -Te daré cualquier cosa que pidas-. Soy un emperador muy poderoso, ¿qué puedes desear tu que yo no pueda darte? El mendigo le dijo:-Es un deseo muy simple-. ¿Ves aquella escudilla? ¿Puedes llenarla con algo?
Por supuesto – dijo el emperador -. Llamó a uno de sus servidores y le dijo:-Llena de dinero la escudilla de este hombre-. El servidor lo hizo… y el dinero desapareció. Echó más y más y apenas lo echaba desaparecía. La escudilla del mendigo siempre estaba vacía. Todo el palacio se reunió. El rumor se corrió por toda la ciudad y una gran multitud se reunió allí. El prestigio del emperador estaba en juego. Les dijo a sus servidores: -Estoy dispuesto a perder mi reino entero-, pero este mendigo no debe derrotarme. Diamantes, perlas, esmeraldas… los tesoros se iban vaciando. La escudilla parecía no tener fondo. Todo lo que se colocaba en ella desaparecía inmediatamente. Era el atardecer y la gente estaba reunida en silencio. El rey se tiro a los pies del mendigo y admitió su derrota. Le dijo: -Has ganado, pero antes que te vayas, satisface mi curiosidad, ¿De qué está hecha tu escudilla?.
El mendigo se rió y dijo: -Está hecha del mismo material que la mente humana-. No hay ningún secreto…. simplemente está hecha de deseos humanos.
HUGO BLANCO - LA ROSA BLANCA
Ay cariño como yo sufro cuando tu estas lejos de mi
yo no quiero seguir llorando no quiero mas vivir asi
yo quisiera tener el alma como las piedras del mar
tanto sufrir tanto llorar tanto quererte
tanto sufrir tanto llorar hasta la muerte
si una flor cae de una rama a esa rama no volvera
si una flor cae de una rama a esa rama no volvera
pero la flor de tu amor esa no se caera
pero la flor de tu amor esa no se caera
si la luna viene de noche y de dia es que viene el sol
si la luna viene de noche y de dia es que viene el sol
porque no puedes pedir a mi triste corazon
porque no puedes pedir a mi triste corazon
lucerito de la ventana cuando la vayas a lumbrar
dale el beso de la mañana anets que vaya a despertar
yo quisiera tener el alma como las piedras del a mar
tanto sufrir tanto llorar tanto quererte
tanto sufrir tanto llorar hasta la muerte
si una flor cae de una rama a esa rama no volvera
si una flor cae de una rama a esa rama no volvera
pero la flor de tu amor esa no se caera
pero la flor de tu amor esa no se caera
si la luna viene de noche y de dia es que viene el sol
si la luna viene de noche y de dia es que viene el sol
porque no puedes pedir a mi triste corazon
porque no puedes pedir a mi triste corazon
Como se sufre, cuando se quiere
la rosa blanca, siempre se muere
Como se sufre, cuando se quiere (por amor)
la rosa blanca, siempre se muere (que dolor)
Como se sufre, cuando se quiere (por amor)
la rosa blanca, siempre se muere (que dolor)
Servir al pobre es hacerle un préstamo al Señor; Dios pagará esas buenas acciones. (Proverbios 19:17 NVI)
El que ayuda al pobre no conocerá la pobreza; el que le niega su ayuda será maldecido. (Proverbios 28:27 NVI)
Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de uno de mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa." (Mateo 10:42 NVI)
Sara montiel - fumando espero
Fumar es un placer
genial, sensual.
Fumando espero
a la que tanto quiero,
tras los cristales
de alegres ventanales.
Mientras fumo,
mi vida no consumo
porque flotando el humo
me suelo adormecer...
Tendida en la chaisse longue
soñar y amar...
Ver a mi amante
solícito y galante,
sentir sus labios
besar con besos sabios,
y el devaneo
sentir con más deseos
cuando sus ojos veo,
sedientos de pasión.
Por eso estando mi bien
es mi fumar un edén.
Dame el humo de tu boca.
Anda, que así me vuelvo loca.
Corre que quiero enloquecer
de placer,
sintiendo ese calor
del humo embriagador
que acaba por prender
la llama ardiente del amor.
TANGO LLORON






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