Si atamos a alguien significa que cometeremos una injusticia salvo que sea del sexo opuesto que significa atracción

Las personas tienen cadenas, por adentro y por afuera, las del alma son nuestras, las mentales son impuestas
Ni nunca ni siempre: un camino a la libertad.
“Ni nunca, ni siempre” es un camino hacia la libertad. Ambas palabras son un vocabulario limitador de almas y el ser no entiende de estos límites.
Lo que buscas está en lo que te resistes y “ni nunca y siempre” son dos formas de resistirse a vivir las experiencias necesarias para tu evolución.
Detrás de ellas se esconden las creencias que te impiden conectarte con la libertad de ser tu mismo.
En mi experiencia como terapeuta tomar conciencia de las creencias que se esconden detrás de ambas palabras permiten cortar cadenas con nuestro inconsciente.
La mariposa cardui
ESCALIBUR vs EXCALIBUR

Por cientos de años, las sogas o cuerdas fueron utilizadas "para trabar" puertas o para fijarlas a las paredes. La leyenda cuenta que una cuerda anudada, se convertiría en un famoso símbolo de seguridad. Intrincado atado por "Gordius", rey de Phrygia, y conocido como, "el nudo Gordiano", quien aseguró el yugo al eje de su carruaje y desafió soltarlo, sin encontrar quien lo lograse.
El oráculo cuenta que este nudo solo sería desatado por el hombre destinado a conquistar Asia. Sin embargo, cuando Alejandro Magno no logró deshacer el nudo Gordiano, desplegó su afilada espada y lo cortó de un certero golpe, dejándonos esa singular solución "para anular el nudo Gordiano". Aplicando entonces drásticas soluciones a los problemas mas complejos, desataremos nuestros "Nudos Gordianos"
daniela romo - yo no te pido la luna
Quiero envolverme en tus brazos
que no quede entre tu y yo un espacio naaa
ser el sabor de tu boca
y llenarme toda con tu aroma naaa
ser confidente
y saber
por dentro quien eres tu naaa
como
un tatuaje vivo
impregnarme en tu ser
no borrarme de ti naaa
Yo no te pido la luna
tan solo quiero amarte
quiero ser esa locura
que vibra muy dentro de ti naaa
Yo no te pido la luna
solo te pido el momento
de rescartar esta piel
y robarme esa estrella
que vemos tu y yo
al hacer el amor naaa
Correr en contra el viento
conocer todos tus sentimientos naaa
los cuerpos entrelazados
esperemos todos los inviernos naaa
besame y en mis
labios hallaras calor naaa
sienteme fragil y de papel
como tiemblo por ti naaa
Yo no te pido la luna
tan solo quiero amarte
quiero ser esa locura
que vibra muy dentro de ti naaa
Yo no te pido la luna
solo te pido el momento
de rescartar esta piel
y robarme esa estrella
que vemos tu y yo
al hacer el amor naaa
yo no te pido la lunaa
solo quiero tener muy cerca de mi naaa
yo no te pido la lunaa
solo quiero entregarme para siempre ti naaa
naaa naaa
Yo no te pido la luna
tan solo quiero amarte
quiero ser esa locura
que vibra muy dentro de ti naaa
Yo no te pido la luna
solo te pido el momento
de rescartar esta piel
y robarme esa estrella
que vemos tu y yo
al hacer el amor naaa
Yo no te pido la luna
tan solo quiero amarte
quiero ser esa locura
que vibra muy dentro de ti naaa
Yo no te pido la luna
solo te pido el momento
de rescartar esta piel
y robarme esa estrella
que vemos tu y yo
al hacer el amor naaa

Este cuento ilustra de que forma los límites no lo impone la realidad, sino nuestras propias creencias. Somo como el camello, atados sin cuerda
Una caravana que iba por el desierto se detuvo cuando empezaba a caer la noche.
Un muchacho, encargado de atar a los camellos, se dirigió al guía y le dijo:
-Señor, tenemos un problema. Hay que atar a veinte camellos y sólo tengo diecinueve cuerdas. ¿Qué hago?
-Bueno -dijo el guía-, en realidad los camellos no son muy lúcidos. Ve donde está el camello sin cuerda y haz como que lo atas. El se va a creer que lo estás atando y se va a quedar quieto.
El muchacho así lo hizo. A la mañana siguiente, cuando la caravana se puso en marcha, todos los camellos avanzaron en fila. Todos menos uno.
-Señor, hay un camello que no sigue a la caravana.
-¿Es el que no atastes ayer porque no tenías soga?
-Sí ¿cómo lo sabe?
-No importa. Ve y haz como que lo desatas, si no va a creer que siguen atado. Y si lo sigue creyendo no caminará.
Los Tigres Del Norte, LA PUERTA NEGRA
Ya esta cerrada con tres candadoooossss
y remachada a la pueeeerta negraaaa
porque tus padres estan celosos
y tienen miedo que yo te quieraaaaa
Han de pensar que estando encerradaaaaaa
vas a dejar pronto deeee quereeeermeeee
pero la puerta ni cien candados, van
a mi podeerrr determeeee
Pero la puerta no es la culpableeee,
que tu por dentro estes lloraaandooo
tu a mi me quieres y yo te quiero la puerta negra
sale sobrandoooo
(ajjjajai pretita)
Diles ahi por ay a tu padre y madreee
que si ellos el amor nunca gozaroooooon
y si se amaban tambien la puerta,
la puerta negra se la cerrarooonn
Pero la puerta no es la culpableeee,
que tu por dentro estes ,llorandooooo
tu a mi me quieres y yo te quiero
la puerta negra sale sobrandoooo.

Esposas mentales
Un habitante de un pequeño pueblo descubrió un día que sus manos estaban aprisionadas por unas esposas. Cómo llegó a estar esposado es algo que carece de importancia. Tal vez lo esposó un policía, quizás su mujer, tal vez era esa la costumbre en aquella época. Lo importante es que de pronto se dio cuenta de que no podía utilizar libremente sus manos, de que estaba prisionero.
Durante algún tiempo forcejeó con las esposas y la cadena que las unía intentando liberarse.
Trató de sacar las manos de aquellos aros metálicos, pero todo lo que logró fueron magulladuras y heridas. Vencido y desesperado salió a las calles en busca de alguien que pudiese liberarlo. Aunque la mayoría de los que encontró le dieron consejos y algunos incluso intentaron soltarle las manos, sus esfuerzos sólo generaron mayores heridas, agravando su dolor, su pena y su aflicción. Muy pronto sus muñecas estuvieron tan inflamadas y ensangrentadas que dejó de pedir ayuda, aunque no podía soportar el constante dolor, ni tampoco su esclavitud.
Recorrió las calles desesperado hasta que, al pasar frente a la fragua de un herrero, observó cómo éste forjaba a martillazos una barra de hierro al rojo. Se detuvo un momento en la puerta mirando. Tal vez aquel hombre podría...
Cuando el herrero terminó el trabajo que estaba haciendo, levantó la vista y viendo sus esposas le dijo: "Ven amigo, yo puedo liberarte". Siguiendo sus instrucciones, el infortunado colocó las manos a ambos lados del yunque, quedando la cadena sobre él.
De un solo golpe, la cadena quedó partida. Dos golpes más y las esposas cayeron al suelo. Estaba libre, libre para caminar hacia el sol y el cielo abierto, libre para hacer todas las cosas que quisiera hacer. Podrá parecer extraño que nuestro hombre decidiese permanecer en aquella herrería, junto al carbón y al ruido. Sin embargo, eso es lo que hizo. Se quedó contemplando a su libertador. sintió hacia él una profunda reverencia y en su interior nació un enorme deseo de servir al hombre que lo había liberado tan fácilmente. Pensó que su misión era permanecer allí y trabajar. Así lo hizo, y se convirtió en un simple ayudante.
Libre de un tipo de cadenas, adoptó otras más profundas y permanentes: puso esposas a su mente. Sin embargo, había llegado allí buscando la libertad.
Aborrezco DUETO FRONTERA
Aborrezco ese amor que tanto amaba
lo aborrezco y con mucha razón
voy a echar sus recuerdos al olvido
aunque muera de dolor mi corazón
Y que pensabas que en el mundo nomas tu eras
que sin tu amor yo me habría de entristecer
y tu por maje perdiste el deber
amor quisiera que me sobra a quien querer
Aborrezco ese amor que tanto amaba
lo aborrezco y con mucha dignidad
voy a echar sus recuerdos al olvido
aunque muera de tristeza y soledad
Y que pensabas que en el mundo nomas tu eras
que sin tu amor yo me habría de entristecer
y tu por maje perdiste el deber
amor quisiera que me sobra a quien querer

Puede unir dos cabos de cuerda o puede crear una hinchazón o bulto en una cuerda. El nudo es el simbolo de la unión, de fuertes lazos familiares o sociales que nos atan, enredos, problemas que nos atan y evitan que hagamos lo que de verdad quisieramos hacer. Los pueden aplicar personas externas o los puede aplicar una persona internamente, hacia si misma. Nuestra actitud hacia esos lazos determinará si son positivos o negativos
El nudo es el conflicto que mueve la acción. El conflicto da lugar a una acción que provoca tensión dramática. Generalmente se caracteriza por la oposición de fuerzas. Ésta puede ser: externa, por ejemplo, la lucha del hombre con el hombre o la naturaleza; o interna, la lucha del hombre consigo mismo
Mi viejo potrillo tordillo - Victor Velazquez
Mi Viejo Potrillo Tordillo - Milonga
Autor (Atahualpa Yupanqui)
En la esquina del potrero
estaba echao mi tordillo,
como esperando a la muerte
pa descansar un ratito.
Las quijadas medio moras
entecau y como un vicio
entre las vistas gastadas
de tiempo, sol y caminos
le enredaban el paisaje
los zumbos del mosquerío.
¡Malaya triste destino
los caballos argentinos!
Yo andaba emparvando pasto
cuando frenó con gran ruido
un camión lleno de fletes
zainos, ruanos, bayos, pintos
el hombre me ofertó plata
pa llevarse mi tordillo
le dije: no muchas gracias
pa que lo quiere me dijo
si ya no sirve pa nada
y yo le pago ahura mismo
y envés de que muera aquí
que muera en el frigorífico.
¡Malaya triste destino
los caballos argentinos!
Le di las gracias de nuevo
por no voltiarlo de un chirlo
después atiné a decirle:
Siga nomás su camino
déjelo al flete que muera
la muerte que él ha elegido
en la pampa que él conoce
en su cielo y su camino
ande se acabe el alambre
y empiezan los espinillos
¡Malaya triste destino
los caballos argentinos!
No Sienta miedo ni pena
mi viejo potro tordillo que a usted no lo lleva naide
pa'l lao de los frigoríficos me via quedar medio solo
cuando usted se me aiga ido después que lo
aiga enterrao via plantar un arbolito
una sombra pa la sombra
del recuerdo de un amigo
será como verlo Siempre
como tenerlo conmigo
en la pampa que él conoce
en su cielo y su camino
ande se acaba el alambre
y empiezan los espinillos.
Un hombre que había estudiado en muchas escuelas de metafísica se presento ante Nasrudin. Describió en detalle en cuales había estado y que había estudiado para demostrar que merecía ser aceptado como discípulo.
"Espero que me acepte o, al menos, que me exponga sus ideas -dijo-, puesto que he empleado tanto tiempo estudiando en esas escuelas."
"!Que lástima! -exclamo Nasrudin-, usted ha estudiado a los maestros y sus enseñanzas. Lo que tendría que haber sucedido es que los maestros y las enseñanzas lo estudiaran a usted. Entonces si habríamos tenido algo interesante".
Jarcha - Cadenas
(Recitado)
No hay libertad sin cadenas,
puede que la tenga Dios,
puedes tú mismo tenerla,
puede tenerla el tirano.
¡Da lo mismo!
A fin de cuentas es la libertad
rodeo que va dando la cadena.
Cadenas de hierro,
cadenas de plata,
cadena apremia,
me dejaban libre
de estarme amarrada.
Libertad
¡Qué gran palabra para el preso!
Carcelero:
tú nunca podrás gozarla.
Cadenas de hierro,
cadenas de plata,
cadena apremia,
me dejaban libre
de estarme amarrada.
La libertad de vivir,
pero, ¿y la libertad, madre?
La libertad de morir.
No hay libertad sin cadenas,
puede que la tenga Dios,
puedes tú mismo tenerla,
puede tenerla el tirano.
Es lo mismo a fin de cuentas:
es la libertad rodeo
que va dando la cadena.
(Recitado:)
Me soltaron algo más a la cadena
y yo dije: ¡Me dieron la libertad!
La cadena es siempre igual:
eslabón que a mí me sueltan,
a otro se lo apretarán.

"Había una vez un cerrajero al que acusaron injustamente de unos delitos y lo condenaron a vivir en una prisión oscura y profunda. Cuando llevaba allí algún tiempo, su mujer, que lo quería muchísimo se presentó al rey y le suplicó que le permitiera por lo menos llevarle una alfombra su marido para que pudiera cumplir con sus postraciones cada día. El rey consideró justa esa petición y dio permiso a la mujer para llevarle una alfombra para la oración. El prisionero agradeció la alfombra a su mujer y cada día hacía fielmente sus postraciones sobre ella.
Pasado un tiempo el hombre escapó de la prisión y cuando le preguntaban cómo lo había conseguido, él explicaba que después de años de hacer sus postraciones y de orar para salir de la prisión, comenzó a ver lo que tenía justo bajo las narices. Un buen día vio que su mujer había tejido en la alfombra el dibujo de la cerradura que lo mantenía prisionero. Cuando se dio cuenta de esto y comprendió que ya tenía en su poder toda la información que necesitaba para escapar, comenzó a hacerse amigo de sus guardias. Y los convenció de que todos vivirían mucho mejor si lo ayudaban y escapaban juntos de la prisión. Ellos estuvieron de acuerdo, puesto que aunque eran guardias comprendían que también estaban prisioneros. También deseaban escapar pero no tenían los medios para hacerlo.
Así pues, el cerrajero y sus guardias decidieron el siguiente plan: ellos le llevarían piezas de metal y él haría cosas útiles con ellas para venderlas en el mercado. Juntos amasarían recursos para la huída y del trozo de metal más fuerte que pudieran adquirir el cerrajero haría una llave.
Una noche, cuando ya estaba todo preparado, el cerrajero y sus guardias abrieron la cerradura de la puerta de la prisión y salieron al frescor de la noche, donde estaba su amada esposa esperándolo. Dejó en la prisión la alfombra para orar, para que cualquier otro prisionero que fuera lo suficientemente listo para interpretar el dibujo de la alfombra también pudiera escapar. Así se reunió con su mujer, sus ex-guardias se hicieron sus amigos y todos vivieron en armonía. El amor y la pericia prevalecieron."
Maria Jimenez - Se acabó
Todo lo que yo haga, antes ya tu me lo hiciste,
y ahora que quieres conmigo, si tu para mi no existes.
Aún yo soy mejor persona, pues no quiero hacerte daño,
solo sé que no te quiero, mi amor se fué con los años.
Se acabó,
porque yo me lo propuse y sufrí,
como nadie había sufrido, y mi piel,
se quedo vacía y sola
desahuciada en el olvido, y después
de luchar contra la muerte, empecé
a recuperarme un poco, y olvidé
todo lo que te quería, y ahora ya
y ahora ya mi mundo es otro.
Tú no me vengas con pamplinas, ni me pidas que te ayude,
cuando te necesitaba, yo jamás a ti te tuve.
Ni te quiero ni te odio, quiero bién que me comprendas,
que eres uno más de tantos, que yo nunca conociera.
Se acabó,
porque yo me lo propuse y sufrí,
como nadie había sufrido, y mi piel,
se quedo vacía y sola
desahuciada en el olvido, y después
de luchar contra la muerte, empecé
a recuperarme un poco, y olvidé
todo lo que te quería, y ahora ya
y ahora ya mi mundo es otro.

Historia de aquel que cavó su fosa
Hace mucho tiempo hubo un rey que detestaba las luces por la noche, por lo que decía:
-Dios nos ha dado las estrellas y la luna, y en la noche hace desaparecer el sol para que podamos dormir. Y, ¿durmiendo quién necesita luz? Por lo tanto esta misma noche no habrá ninguna luz prendida por el hombre en toda mi ciudad. Y si alguien encendiera una, morirá.
Esa misma noche, cuando oscureció, el rey miró hacia fuera desde una de las ventanas de su palacio y vio que toda la ciudad estaba a oscuras. Llamó a su visir y le ordenó que trajera disfraces diciendo:
-Saldremos a la ciudad y miraremos si alguien ha sido capaz de desobedecer nuestra orden.
Caminaron por todos los lugares y no vieron ninguna luz, pero cuando llegaron a la periferia de la ciudad vieron un débil brillo de luz y se dirigieron hacia él. Descubrieron que provenía de un café y que la luz no era más que una mecha sobre un plato de aceite. El rey y su visir entraron, se sentaron y pidieron café. Un joven se los trajo y era la única persona que había en el lugar. El rey tomó su café, bebió un vaso de agua y le preguntó al joven:
-¿Te gusta el rey de este país?
El joven respondió:
-Para algunos será suficientemente bueno, pero para nosotros no lo es, y no me gusta.
Entonces el monarca dijo:
-Pienso que el rey es bueno y es el mejor de los gobernantes. Y desde su sabiduría ha prohibido la luz. ¿Cómo es que tienes una luz en tu negocio?
El joven respondió:
-¿Viene alguien a tomar café en la oscuridad? ¿Usted habría encontrado este lugar y estaría aquí ahora tomando café si no hubiera visto la luz? En este lugar nos ganamos la vida mi madre y yo y comeremos con lo que hemos ganado con su café. El rey no piensa en nosotros y no le importamos. Él sólo se sienta en su palacio y hace leyes tontas aconsejado por un malvado visir, cuyo único interés es hacer dinero con la expansión del reino.
El visir llevó la mano a su daga, pero el rey le hizo señas para que no hiciera nada. El muchacho prosiguió:
-Pero no le digan al rey que tengo luz aquí y no le cuenten mis palabras. Recuerden que aquel que cava una fosa para su hermano, cae él mismo en ella.
Entonces el rey dijo:
-¿Qué es lo que has dicho?
El joven respondió:
-Dije, que aquel que cava una fosa para su hermano, cae él mismo en ella.
El rey quedó muy complacido con las palabras del muchacho, entonces le dijo:
-Sabes que yo soy el mismo rey y él es el visir. Te perdono por la luz dado que la necesitas para tu café. Y te perdono tus palabras dado que has dicho lo que estaba en tu corazón. Y como los reyes estamos necesitados de consejos sabios, vendrás todos los días a verme a mi corte y me dirás este mismo sabio consejo y yo te premiaré dándote oro.
El joven quedó muy complacido con las palabras del rey, pero el visir no, porque pensó que este joven volvería contra él el favor del rey. Todos los días el joven iba al palacio y decía esas palabras al rey y el rey lo premiaba con oro. Al rey le gustaba el joven y le concedió un manto de honor, tierras y riquezas.
Pero un día el visir se presentó delante del rey y le dijo:
-¡Oh!, mi maestro, hay algo que no me gustaría hablar.
-¿Qué es?, -preguntó el Rey.
El Visir contestó:
-El joven que viene a verte todos los días me habló diciendo; dile al rey que un olor feo sale de su boca, tiene un aliento horrible. Dile por favor que vuelva su cabeza cuando me hable para que no me enferme con semejante olor.
El rey se puso negro de furia y dijo:
-¡Qué vuelva la cabeza! Yo soy el rey y prefiero cortar cabezas. ¡Envíamelo!
Entonces el visir fue a buscar al joven y le dijo:
-El rey reclama tu presencia. Y me pidió que te dijera que un olor muy feo sale de tu boca. Por lo que es mejor que te cubras el rostro con tu manto cuando entres y vuelvas tu cabeza cuando hables.
Y el joven fue al rey y lo saludó. Se cubrió el rostro con su manto y desvió hacia un lado su rostro. Esto hizo que el rey se encolerizara y concibió cortarle la cabeza, cuando vio que el joven se volvía hacia un lado.
El rey le dijo al joven:
-Tengo la intención de hacerte el más feliz de todos mis súbditos. Entonces cogió papel y pluma y escribió una carta al capitán de la guardia del tesoro, la selló para que no pudiera ser abierta y se la entregó al joven diciéndole:
-Esto es una orden para que el capitán de la guardia del tesoro pague al portador la suma de cien mil dinares de oro. Ve y toma tu oro.
El visir se fue detrás del joven y había oído las palabras del Rey, sin saber cual era su plan, pensó:
-Mi plan ha fallado dado que le rey debe amar a este joven y no se ha enfurecido por su insulto. Ahora este joven será el más rico del país. Y empezó a pensar en la peor villanía posible. El no sabía que el rey había escrito “corte la cabeza al portador de esta carta”. Por lo que el visir fue detrás del joven y le dijo:
-Felicidades por tu buena suerte y te propongo ahora que eres rico me permitas ser tu sirviente. Seguro que los tesoros te engañaran, porque ¿sabes acaso contar semejante suma de oro? Por lo que dame tu carta y yo cobraré el dinero y te lo llevaré a tu casa con mis propios sirvientes. El joven que era confiado le dio la carta y se fue a su casa a esperar al visir. El visir fue al capitán del tesoro, le dio la carta éste la abrió y la leyó, al momento mandó a sus soldados que lo detuvieron y a pesar de sus gritos le cortaron la cabeza con una espada.
El rey que esperaba a su visir, al ver que no llegaba, mandó buscarle y así supo lo que había pasado. Quedó estupefacto por la noticia sin comprender qué había sucedido, de modo que mandó llamar al joven para le explicara. El joven le contó todo lo concerniente al visir y agregó:
-Vuestro aliento es dulce, pero el visir me dijo que mi aliento era pestilente.
El Rey complacido premió al joven y le convirtió en su visir de confianza en lugar de aquel que había cavado su fosa.
Pancho Barraza - Te esperare
letra y acordes de Obsesion (Pedro Flores)
intro
FA#m MI RE DO#7 SIm FA#m DO#7 FA#m
FA#m DO#7
Por alto esta el cielo en el mundo
FA#m DO#7
por hondo q sea el mar profundo
FA#m MI LA
no habra una barrera en el mundo
SIm FA#m RE DO#7
q mi amor profundo no pueda romper
FA#m DO#7
Amor es el pan de la vida
FA#m DO#7
Amor es la copa divina
FA#m MI LA
Amor es un algo sin nombre
SIm FA#m
Que obsesiona al hombre
DO#7 FA#m
por una mujer.
MI7 LA
Yo vivo obsesionado contigo
MI7 LA
y el mundo es testigo de mi frenesí
MI7 LA
por mas q se oponga el destino
SOL#7 DO#7
seras para mí
FA#m DO#7
Amor es el pan de la vida
FA#m DO#7
Amor es la copa divina
FA#m MI LA
Amor es un algo sin nombre
SIm FA#m
Que obsesiona al hombre
DO#7 FA#m
por una mujer.
FA#m MI RE DO#7 SIm FA#m DO#7 FA#m
MI7 LA
Yo vivo obsesionado contigo
MI7 LA
y el mundo es testigo de mi frenesí
MI7 LA
por mas que se oponga el destino
SOL#7 DO#7
seras para mí
FA#m DO#7
Amor es el pan de la vida
FA#m DO#7
Amor es la copa divina
FA#m MI LA
Amor es un algo sin nombre
SIm FA#m
Que obsesiona al hombre
DO#7 FA#m
por una mujer.

Me reencontré con este viejo cuento sufí sobre el emprendimiento.
Un joven fue a ver a un sabio maestro y le preguntó:
-Señor, ¿qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero?.
El sabio no contestó. El joven después de repetir su pregunta varias veces con el mismo resultado se marchó y volvió al día siguiente con la misma demanda. No obtuvo ninguna respuesta y entonces volvió por tercera vez y repitió su pregunta:
-¿Qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero?
El sabio le dijo:
-Ven conmigo.
Y se dirigieron a un río cercano. Entró en el agua llevando al joven de la mano y cuando alcanzaron cierta profundidad el sabio se apoyó en los hombros del joven y lo sumergió en el agua y pese a los esfuerzos del joven por desasirse de él, allí lo mantuvo. Al fin lo dejó salir y el joven respiró recuperando su aliento. Entonces preguntó el sabio:
-Cuando estabas bajo el agua, ¿qué era lo que más deseabas?
Sin vacilar contestó el joven:
-Aire, quería aire.
-¿No hubieras preferido mejor riquezas, comodidad, placeres, poder o amor?
–No, señor, deseaba aire, necesitaba aire y solo aire -fue su inmediata respuesta.
-Entonces -contestó el sabio-, para conseguir lo que tú quieres debes quererlo con la misma intensidad que querías el aire, debes luchar por ello y excluir todo lo demás. Debe ser tu única aspiración día y noche. Si tienes ese fervor, conseguirás sin duda lo que quieres.
Pero La Recuerdo-Pancho Barraza
Suavesito
( x 4)
Con sabor, Santa Maria
Mariachi.
Esta me salio peor que la otra Compadre
elegante, preciosa, despampanante,
pero muy interesada.
Y llore, cuando la vi que se marchaba
no hubo poder que su decision cambiara
ahogue mi amor, en un mar lleno de
lagrimas y naufrago una pasion que
terminaba, no le hago al martir ni quiero
llorarla pero la recuerdo, cuando se fue me faltaba
hasta el aire pero mas sus besos
a lo mejor, la sigo Amando y me duele
saberlo por eso voy a besar otros
labios mientras lloro por dentro
mi corazon sufre la pena pero lo hace en silencio
porque cobro el amor que me daba cada caricia y
beso.
CHIQUITITA, PREFIERO PERDERTE
QUE MANTENERTE
AYAYAYAY
Con el sabor, Santa Maria
mariachi mira.......
Ahogue mi amor en un mar lleno de lagrimas
y naufrago una pasion que terminaba, no le
hago al mirtir ni quiero llorarla pero la recuerdo....

El cuento zen. Tiene que ser absurdo porque es un truco para destruir tu mente, para hacer temblar tu mente. Es una espada..., para matar tu mente. Casi te vuelve loco, porque parece que no tiente ninguna solución y tienes que seguir meditando sobre esta la historia. Es un truco para meditar. La mente da muchas soluciones, pero todas las soluciones son rechazadas por el Maestro. El discípulo llega, día tras día, con nuevas soluciones, y el Maestro sigue gritándole: “¡Esto es un disparate! ¡Continua buscando!” A veces pasan meses, a veces años, y entonces llega el momento en el que el discípulo ve que no hay solución. Y ten en cuenta, si simplemente crees que no hay solución entonces no has entendido la cuestión. Te has dado cuenta de que no existe una solución. En ese estado de no solución, de no conclusión, sucede una transcendencia, un salto, un salto cuántico, has ido más allá de la mente a través de la mente. El cuento zen funciona como una espada que corta el nudo de la mente.
El cuento sufí no es un acertijo, es una parábola. No es una conmoción, no es una espada; es persuasión, es seducción. Es el camino del amante. Es suave, delicado y femenino. El zen es muy masculino, el sufismo es femenino. La historia zen te vuelve loco: a través de la creación de un estado enloquecido de la mente te ayuda a ir más allá. ¡Te vuelve loco! La historia sufí te intoxica poco a poco, pero inevitablemente.
En la historia sufí hay poesía, hay un ritmo. La historia sufí tiene que ser contemplada, no hay que meditar sobre ella. Sobre la historia zen hay que meditar. La historia sufí tiene que ser embebida, saboreada como una taza de te, disfrutada en una actitud relajada. La historia zen tiene que ser penetrada con una mente muy concentrada, con una actitud muy tensa, con intensidad. Tienes que enfocar todas tus energías en la historia. Tienes que olvidarte de todo el mundo; sólo existe ese cuento pequeño y absurdo. Y sabes que no tiene solución, y aún así tienes que poner toda tu energía en él. Y mientras tanto sabes que esto es absurdo, no te va a conducir a ningún lado, pero el Maestro te dice: “¡Reflexiona! ¡Concéntrate! ¡Presta atención! ¡Fíjate en el acertijo del cuento!”
El cuento sufí tiene que ser escuchado simplemente como un cuento. Los sufíes son grandes contadores de cuentos. Beben té o café, se sientan todos juntos en un lugar agradable, cálido. Comienza el cuento, el Maestro cuenta el cuento. Y el cuento sólo da vislumbres, pistas, pero muy potentes, muy penetrantes. Todo lo que se requiere por parte del discípulo es que escuche, no atentamente sino con interés, con un corazón abierto, sin ninguna tensión. Hay que disfrutar del cuento. Cuando lo disfrutas te revela sus misterios.
Los sufíes dicen: nosotros y la existencia somos uno. No hay necesidad de luchar. Si persuades, cooperas, invitas, amas, ofreces tu amistad, la existencia comienza a revelar sus misterios. No hace falta violarla. El método científico, el método filosófico, el método intelectual, ¡es una violación! Es obligar a la existencia a descubrir su corazón. Es desnudar a la existencia por la fuerza y con violencia. La violencia puede ser a través de métodos científicos o de métodos lógicos, da igual, pero hay violencia. El filósofo ha adoptado un punto de vista como si la existencia no estuviera dispuesta a desvelar sus misterios; hay que obligarla. Es una manera de aproximarse violenta.
El sufismo dice que esto no es necesario, la existencia está esperando a que te acerques para poder descubrirte su corazón. La existencia está esperando a que te enamores de ella. Si estás profundamente enamorado de la existencia, comienza a abrirse, comienza a desvelar sus secretos. Ha estado esperando mucho tiempo a que te acerques. No es necesario forzarla, ¡no es necesario violarla! Puedes enamorarte.
Una visión del mundo es una postura agresiva, una visión es una postura de amor.
Te he dicho que el sufismo no es una doctrina, porque todas las doctrinas crean una esclavitud. Crean prisiones a tu alrededor. El sufismo es libertad. No crea ninguna doctrina a tu alrededor. No te dice que creas en una cierta doctrina. Sí, habla de confianza, pero no habla de creencia.
http://www.oshogulaab.com/OSHO/TEXTOS/SABIDURIAARENAS.html
PEDRO INFANTE - GRITO PRISIONERO
engo ganas de gritar
te quiero
este amor no pude mas callar
porque nadie mas que tu mi cielo
nadie masme importara jamas
contarle yo a los vientos mi grito prisionero
por que no puedo maste quiero si te quiero y sobre el mundo entero
tu para mi estaras
tengo ganas de gritar te quiero
este amor no pude mas callar
que lo sepan de una vez mi vida
porque siempre tu seras mi amor
tengo ganas de gritar te quiero
este amor no puedo mas callar
por que nadie mas que tu mi cielo
nadie mas me importara jamas
contarle yo alos vientos mi grito prisionero
por que no puedo mas te quiero si te quiero
tengo ganas de gritar te quiero
este amor no pude mas callar
que lo sepan de una vez mi vida
por que siempre tu seras mi amor
tengo ganas de gritar
te quiero

Los Cuentos sufíes son un cuerpo valioso porque recoge temas, situaciones y recursos afines a las tres culturas. Y El mundo de Nasrudín no es sólo una fuente inagotable de retratos de nuestros antepasados sino una proyección de los conflictos y los deseos de las personas del presente
Los cuentos y las leyendas son un elementos universal, que eclosiona en todas
las culturas. Y uno de sus principales atractivos es la capacidad empática que estimula.
Por empatía entendemos la comprensión de los sentimientos que experimentan los
protagonistas en unas situaciones concretas. Y estos sentimientos suelen ser similares en todas las culturas. En la tradición persa, antigua porque es milenaria y actual porque sigue hoy activa y es vigente, hay una rica corriente de relatos tradicionales.
Son cuentos cortos que se transmiten por la tradición oral y que gozan
de la predilección popular. Junto al gozo estético de la imaginación, cumplen una función
moral, puesto que permiten explorar los límites de un mundo ordinario y naturalista. El pensamiento sufí declina elaborar manifiestos y principios, pero sí promueve las ideas concretas que el oyente pueda formarse con los relatos de su tradición.
Un personaje legendario de buena parte de estos cuentos sufíes es Nasrudín. Nasrudín
encarna el papel del “loco más sabio o el sabio más loco”. Se trata de un personaje cambiante en su condición, pues puede aparecer como adulto, niño o imam, pero siempre es fiel a una personalidad de sujeto sagaz, popular y espontáneo, dotado de un ingenio y una desvergüenza que recuerda la figura del bufón en la narrativa occidental.
Portada de El mundo de Nasrudín
JORGE NEGRETE - Despierta
Despierta dulce amor de mi vida
Despierta si te encuentras dormida
Escucha mi voz vibrar bajo tu ventana
Que en esta canción
Te vengo a entregar el alma,
Perdona que interrumpa tu sueño,
Pero no pude más
Y esta noche te vine a decir
Te quiero, te quiero.

La Historia de las Arenas
Un arroyo, desde su nacimiento en las lejanas montañas, después de atravesar todo tipo de paisajes, alcanzó por fin las arenas del desierto. Igual que había cruzado todas las demás barreras, el arroyo trató también de cruzar esta, pero se encontró que en cuanto se adentraba en la arena, sus aguas desaparecían.
Sin embargo, estaba convencido de que su destino era cruzar ese desierto, y de que a la vez no había manera de cruzarlo. Entonces una voz oculta, que salía del mismo desierto, le susurró: “El viento cruza el desierto, e igualmente puede hacerlo el arroyo”.
El arroyo objetó que estaba arremetiendo contra la arena, pero que sólo estaba siendo absorbido; que el viento podía volar y de que gracias a esto podía atravesar el desierto.
“Arremetiendo de tu manera habitual no podrás atravesarlo. Desaparecerás o te convertirás en una marisma. Debes dejar que el viento te lleve a tu destino.”
“¿Pero cómo puede esto suceder?”.
“Dejando que el viento te absorba”.
Esta idea no era aceptable para el arroyo. Después de todo, nunca antes había sido absorbido. No quería perder su individualidad, y una vez que la hubiese perdido, ¿cómo iba a saber que podría volver a recuperarla?
“El viento”, dijo la arena, “cumple esa función. Evapora el agua, la transporta a través del desierto, y después la vuelve a dejar caer. Al caer en forma de lluvia, el agua se vuelve a convertir en un río”.
“¿Cómo puedo saber que esto es verdad?”
“Así es, y si no me crees, no podrás convertirte más que en un cenagal, e incluso eso te costará muchos, muchos años; e indudablemente no es lo mismo que un arroyo”.
“¿Pero, no puedo seguir siendo el mismo arroyo que soy hoy?”
“No puedes seguir así en ningún de los casos”, dijo el susurro. “Tu parte esencial es transportada y vuelve a formar un arroyo. Tú recibes el nombre que tienes, incluso hoy, porque no sabes que parte de ti es la esencial.”
Cuando el arroyo escucho esto, comenzó a resonar un cierto eco en sus pensamientos. Débilmente, recordó un estado en el cual él —¿o era una parte de él?— había sido sostenido en los brazos del viento. También recordó —¿lo recordó?— que esto era lo que realmente había que hacer, aunque no necesariamente lo más obvio.
Y el arroyo hizo ascender su vapor hacia los acogedores brazos del viento, que suavemente y con facilidad le llevaron hacia arriba y a lo lejos, dejándole caer suavemente en cuanto alcanzó la cima de la montaña, muchos, muchos kilómetros más allá.
Y como había abrigado sus dudas, el arroyo fue capaz de recordar y grabar con más fuerza en su mente los detalles de la experiencia.
Él reflexionó. “Sí, ahora he conocido mi verdadera identidad”.
El arroyo estaba aprendiendo. Pero las arenas susurraron: “Nosotras lo sabemos, porque lo vemos suceder un día tras otro y porque nosotras, las arenas, nos extendemos desde la orilla del río por todo el camino hasta la montaña”.
Y por eso se dice que el camino por el que el arroyo de la vida tiene que continuar su viaje, está escrito en las arenas.
Esclavo y amo, Javier Solís
No sé que tienen tus ojos,
no sé que tiene tu boca
que domina mis antojos
y a mi sangre vuelve loca.
No sé como fui a quererte,
ni como te fui adorando,
Me siento morir mil veces
cuando no te estoy mirando.
De noche cuando me acuesto
a Dios le pido olvidarte
y al amanecer despierto
tan sólo para adorarte.
Qué influencia tienen tus labios
que cuando me besan tiemblo
y hacen que me sienta esclavo
y amo del universo.
De noche cuando me acuesto...
Autor: José Vaca Flores
“Camina plácidamente entre el ruido y las prisas,
y recuerda que la paz puede encontrarse en el silencio.
Mantén buenas relaciones con todos en tanto te sea posible, pero sin transigir.
Di tu verdad tranquila y claramente;
Y escucha a los demás,
incluso al torpe y al ignorante.
Ellos también tienen su historia.
Evita las personas ruidosas y agresivas,
pues son vejaciones para el espíritu.
Si te comparas con los demás,
puedes volverte vanidoso y amargado
porque siempre habrá personas más grandes o más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros, así como de tus planes.
Interésate en tu propia carrera,
por muy humilde que sea;
es un verdadero tesoro en las cambiantes visicitudes del tiempo.
Sé cauto en tus negocios,
porque el mundo está lleno de engaños.
Pero no por esto te ciegues a la virtud que puedas encontrar;
mucha gente lucha por altos ideales
y en todas partes la vida está llena de heroísmo.
Sé tu mismo.
Especialmente no finjas afectos.
Tampoco seas cínico respecto al amor,
porque frente a toda aridez y desencanto,
el amor es tan perenne como la hierba.
Acepta con cariño el consejo de los años,
renunciando con elegancia a las cosas de juventud.
Nutre la fuerza de tu espíritu para que te proteja en la inesperada desgracia,
pero no te angusties con fantasías.
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Más allá de una sana disciplina,
sé amable contigo mismo.
Eres una criatura del universo,
al igual que los árboles y las estrellas;
tienes derecho a estar aquí.
Y, te resulte o no evidente,
sin duda el universo se desenvuelve como debe.
Por lo tanto, mantente en paz con Dios,
de cualquier modo que Le concibas,
y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantente en paz con tu alma
en la ruidosa confusión de la vida.
Aún con todas sus farsas, cargas y sueños rotos,
éste sigue siendo un hermoso mundo.
Ten cuidado y esfuérzate en ser feliz”.
http://carolmarycmm.blogspot.com/2007_04_01_archive.html
PEDRO INFANTE - VIVA MI DESGRACIA
Viva mi desgracia pues
ya que no me quieres tú
porque estoy ya decepcionado yo
de todas las mujeres
Cuando yo te conocí
tuve una esperanza en ti
fue tan sólo una ilusión de amor
y luego te perdí
En la vida desengaños
no se olvidarán y ya nunca más
se podrá curar el daño
que nos hizo con su mal
Viva mi desgracia pues
ya que no me quieres tú
fue tan sólo una ilusión de amor
y luego te perdí
No puedo decir que tengo corazón
a ti te lo di con santa devoción
Tus palabras fueron falsas
yo mi vida te entregué
No puedo decir que tengo corazón
a ti te lo di con santa devoción
Viva mi desgracia pues
ya que no me quieres tú
porque estoy ya decepcionado yo
de todas las mujeres
Cuando yo te conocí
tuve una esperanza en ti
fue tan sólo una ilusión de amor
y luego te perdí
Esperón y Francisco S. Cárdenas

VIRUS LETAL
Una vez los ángeles del mal tuvieron una reunión muy importante con su jefe en cómo poder destruir las tres armas más poderosas de los humanos: unión, solidaridad y esperanza. Luego de una larga discusión llegaron a la conclusión que la individualidad, la soledad y la desesperación serían más fuertes que el odio mismo para contraatacar esas grandes cualidades de los humanos.
Desde entonces en el mundo miles de personas se deprimen, entran en desesperación a causa de la desesperanza. Con el tiempo siempre surgieron personas que lucharon por mostrarles a la humanidad la unión, esperanza y solidaridad. Pero una vez mas, siempre cambiando el sistema de organización social; en este caso el capitalismo, el objetivo de la individualidad se cumple y cada vez más personas se sienten solas. Creen que por estar detrás de una computadora y chatear con otra persona sociabilizan y se equivocan. Creen que por mirar una película juntos sociabilizan y se equivocan, ponen la TV en la mesa a la hora de almorzar o cenar y se equivocan.
Pero en todo el mundo se levantan personas que utilizan hasta estos medios fríos de comunicación y le dicen a la gente que no está sola. Mucha gente muestra un gran sentimiento y acción de solidaridad. Muchas veces el sentimiento de unión ha llevado a grandes equivocaciones, como el odio racial, nacionalismo, fanatismo religioso y dictaduras en el poder. Todo se puede moldear para bien o para mal. Nosotros decidimos.
Una vez había un ave que soñaba que cuando fuese grande haría su nido en el bosque que se encontraba en la heladera de una montaña. Cuando creció, se encontró que tenía que decidir que hacer, hacia atrás, lo que ya conocía, a su derecha, una gran llanura, a su izquierda, el río y en frente suyo la montaña. Por suerte su sueño siempre fue lo demasiado fuerte para ayudarla a decidirse y armó su nido en la montaña.
Nosotros somos así, podemos ver, oír y sentir. Pues entonces veamos bien la diferencia entre la verdad y el engaño. Se que esto parece mas a un monólogo que un cuento típico de los míos, pero me indigna ver cómo muchas personas dejan lugar para que la soledad, la desesperación, la individualidad las invadan. Se sumergen en este sistema letal que lo único que da es miseria, hambre, guerras, depresión y desastre.
¡¿Cuándo volveremos a ser solidarios, unidos y llenos de esperanzas!?
No recuerdo de donde lo saque
PEDRO INFANTE - TODOS METEMOS LA PATA
Yo sé q estas enojada
Muy enojada conmigo
Pero no seas renegada
Quiero regresar contigo
Perdona lo q ha pasado
Olvida y no seas ingrata
Pos viéndolo bien mirao
Todos metemos la pata
Pos viéndolo bien mirao
Todos metemos la pata
Este es mi perdón sincero
Ahora te ruego cantando
Sin tu amor me desespero
Pero ya me estoy cansando
A ninguna le he rogado
Pos rogar me contra mata
Y viéndolo bien mirao
Todos metemos la pata
Y viéndolo bien mirao
Todos metemos la pata
Ya te rogué condenada
Sigue montada en tu macho
Ahora voy de suplicada
No me trates como a hilacho
Es malo estar humillado
Ante una mujer ingrata
Pos viéndolo bien mirao
Todos metemos la pata
Pos viéndolo bien mirao
Todos metemos la pata.
Érase una vez una cría de elefante que oyó a alguien decir: “Mirad, hay un ratón.” La persona que lo dijo estaba mirando a un ratón, pero el elefante pensó que se estaba refiriendo a él.
Resultaba que había muy pocos ratones en ese país y, en cualquier caso, solían mantenerse en sus madrigueras, y sus voces no se escuchaban demasiado alto. Pero la cría de elefante iba como un trueno de un lado a otro, en un estado de éxtasis por su descubrimiento, diciendo: “¡Soy un ratón!”
Lo dijo tan alto, tan frecuentemente y a tanta gente que –lo creáis o no- existe ahora un país entero en el que casi todo el mundo cree que los elefantes, y especialmente las crías de elefantes, son ratones.
Es verdad que, de vez en cuando, los ratones han intentado poner reparos a los que mantienen la creencia mayoritaria, pero siempre se les ha hecho huir.
Y si alguien quiere alguna vez volver a abrir de nuevo esta cuestión de ratones y elefantes en aquellos lugares, es mejor que tenga una buena razón, nervios de acero y medios efectivos de defender su causa.
LOS CADETES DE LINARES - LAS TRES MUJERES
Ya esta cerrada con tres candadoooossss
y remachada a la pueeeerta negraaaa
porque tus padres estan celosos
y tienen miedo que yo te quieraaaaa
Han de pensar que estando encerradaaaaaa
vas a dejar pronto deeee quereeeermeeee
pero la puerta ni cien candados, van
a mi podeerrr determeeee
Pero la puerta no es la culpableeee,
que tu por dentro estes lloraaandooo
tu a mi me quieres y yo te quiero la puerta negra
sale sobrandoooo
(ajjjajai pretita)
Diles ahi por ay a tu padre y madreee
que si ellos el amor nunca gozaroooooon
y si se amaban tambien la puerta,
la puerta negra se la cerrarooonn
Pero la puerta no es la culpableeee,
que tu por dentro estes ,llorandooooo
tu a mi me quieres y yo te quiero
la puerta negra sale sobrandoooo.

El emperador Carlomagno le presentó un retoño de rosal a Harun al-Rashid, el Califa de Abbasid, y éste lo hizo plantar en su jardín privado. Ordenó a su jardinero que tratara a ese precioso retoño con el mayor cuidado y atención posibles y que le trajera la primer rosa que floreciera.
El retoño enraizó, y a su debido tiempo produjo un pimpollo que se abrió en una rosa magnífica. Justo cuando el jardinero estaba a punto de cortar la flor, vio a un ruiseñor volando sobre ella, cantando tristemente. Mientras miraba esa escena, el ruiseñor bajó inesperadamente en picada y atacó la rosa con su pico y sus alas, desparramando pétalos por todos lados.
El jardinero corrió sin aliento a contarle al Califa exactamente lo que había sucedido y le suplicó su perdón. El sultán lo tranquilizó, diciendo: “No te preocupes por eso. Lo que sucedió, sucedió. Ciertamente la culpa no es tuya. Te perdono. Jardinero, este mundo es un lugar en donde nadie puede salirse con la suya, de modo que ese ruiseñor recibirá su justo merecido”.
Pasó el tiempo hasta que un día, mientras estaba trabajando en el jardín privado, el jardinero vio que una serpiente se estaba comiendo al ruiseñor que había destruido la rosa invaluable. Corrió enseguida para informárselo al Califa: “Señor, has realizado un milagro. El ruiseñor encontró la suerte que habías predicho, acabo de ver cómo se lo comía una serpiente”.
El Califa sonrió mientras decía: “Jardinero, como te dije, nadie se sale con la suya en este mundo; sea lo que sea lo que hagamos, eventualmente se pondrá al día con nosotros. La serpiente que se comió al ruiseñor también recibirá su justa recompensa”.
Pasó más tiempo. La serpiente que se había comido al ruiseñor llegó deslizándose por el pasto y se enroscó en los pies del jardinero. Él la mató con el borde afilado de la pala que llevaba, después corrió a contarle al Califa lo que había sucedido. De nuevo, el Califa sonrió mientras decía: “En verdad, jardinero, eso también se pondrá al día contigo”.
Tiempo después, el jardinero cometió una seria ofensa, incurrió en la ira del Califa, y fue entregado al verdugo. Cuando le preguntaron si tenía un último deseo, dijo: “El único último pedido que tengo es el de decirle algo al Califa”.
Se le informó al Califa, que hizo que le llevaran al jardinero y le preguntó qué quería decir.
“Señor”, dijo el jardinero, “Seguramente te debes acordar. Tú me diste un vástago de rosal para plantar y me ordenaste traerte su primera flor. La rosa acababa de alcanzar la perfección y yo estaba a punto de cortarla cuando el ruiseñor la hizo pedazos. Cuando te lo informé, tú dijiste: ‘el ruiseñor recibirá su justo merecido’. Antes de que pasara mucho tiempo, una serpiente se tragó a ese ruiseñor. Cuando de nuevo te lo informé, dijiste: ‘la serpiente también recibirá su justo merecido’. Esa serpiente se enroscó alrededor de mi pie y cuando te conté que la había matado, dijiste: ‘Eso se pondrá al día contigo’. Todo se ha hecho realidad y ahora me has entregado al verdugo para castigar mi ofensa, de modo que yo tampoco saldré libre de esto. Sin embargo, mi sultán, no olvides que lo que tú estás haciendo ahora, también se pondrá al día contigo. Como tú me dijiste, es esa clase de mundo. Sólo espera tres o cuatro días”.
Harun al-Rashid entró en razón. Reconociendo la verdad de esas palabras, actuó como le corresponde a un sultán y perdonó al jardinero.
El noble Imán Husayn, mártir de Karbala y rey de los mártires, dijo: “Un hombre generoso es aquél que da sin que se le pida. Un hombre magnánimo es alguien que perdona cuando está en su poder tomar venganza”.
Cancion de mago de oz, La venganza de Gaia
Se despertó bañado en sudor
Y un frío interno, le estremeció
Se hizo la luz, y en su cama junto a él...
¡¡Vio a esa mujer!!
Fue como aquel beso que no dio
Como ese “Te Quiero” que negó
Llego la hora de echar cuentas y el lloró
Tu representaras a todo ese horror
Que enferma y mata el planeta
Al condenarme
Abortaste también tu perdón
Yo soy el aire, la brisa y el mar
Y el Amazonas que, herido...
Sangra por vuestra ambición
Yo soy parte de el
Toda su vida ante el desfiló
Vio su niñez, no se reconoció
Su inocencia murió por su ambición
¡¡La asesinó!!
Todo mal que me hagas, a ti te lo harás
Pues la Tierra es tu hogar
Y al igual que amar, también se castigar
La venganza de Gaia tendrás
Aparecieron en su mansión
Un ciervo anciano y un halcón,
Un bosque quemado y un sauce llorón
Esto un juicio y este el tribunal
Que ha de condenar tu usura
El ozono es el fiscal y una ballena el juez
Un río contaminado en pie
Hace pasar al jurado
Formado por la justicia, el amor
Y algún pez
Busca una nutria a su amor y ve
Que lo acaban de asesinar
Ha muerto a golpes de sin razón
Solo querían su piel
Y no entiende porqué, si ellos tienen piel
Matan por otra tener
Le intenta despertar, pues va a amanecer
Y han quedado en ver salir el sol
Has de pagar y este tribunal
Te condena a un árbol ser
Y cuando tengas sed, sólo de beber
Lluvia ácida tú tendrás
Y la nutria lloró, pues vió que su amor
De nuevo tenía piel
Y el sol se despertó y corrieron a ver
Un nuevo amanecer...
¡¡Y el mar sonrió!!
Cuentan que tras una tormenta ayer
El viento derribó a un árbol que su tronco, de casa sirvió a un castor.
El hocico blanco
Como el miedo nos paraliza y nos impide romper el nudo y avanzar
Jefe Indio Noah Seattle, discurso a la naturaleza
Una profecia que se esta cumpliendo y que se puede aplicar a la manera de ver y vivir la vida de cada persona.
Lo que siembres recojeras

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